Esta colección expone momentos cotidianos en la vida de ellas, desde la bolsa y hasta su desenvolvimiento en el coche; los típicos “no tengo qué ponerme”, “esa es mi canción”, hasta las “queridas hormonas”, el “mini diccionario” de antónimos de pareja y mucho más.

 

Porque las mujercitas crecieron, y de ahora en adelante somos Mujerzotas, ¡por favor! Grandes, espectaculares, dramáticas, intensas, arrojadas, con miedos, sí, pero con el coraje de enfrentarlos; con ganas, vivas, con plenitud y no dormidas..